10 trucos para volar con niños

Ahora que se acercan las vacaciones, los padres del mundo entero se “alegrarán” de tener que volar con sus hijos pequeños.

Si vuestro enano tiene tendencia a hacer pataletas, ¡no temáis! Mary Porter, madre del equipo de Skyscanner, nos descubre los trucos más útiles para viajar con niños…

No tengo por qué negar el hecho de que volar con un retoño me parece una auténtica pesadilla. De hecho, a principios de este año tuve que volar con mi “ricura” de dos años de Birmingham a Edimburgo y fueron los 40 minutos más espantosos que he vivido como madre hasta ahora (e incluyo el momento del parto). No dejó de gritar en todo el trayecto, para gran deleite del empresario trajeado que tenía a mi lado.

Así que el miedo se apoderó de mí cuando organicé unas vacaciones a Portugal con la susodicha “ricura”, vuelo de tres horas de ida y vuelta incluido. Para que no se repitiera la pesadilla de “viajar con un retoño”, pedí a mis amigos que también son padres que me soplaran sus trucos y me dieran consejos. Y, ¡quién lo iba a decir!, tuvimos un vuelo casi perfecto.

Si tenéis pensado subir a un avión con vuestros tesoros, aquí van mis 10 trucos más eficaces para asegurar un viaje sin estrés (sin tener que recurrir a las “drogas”*).

1. Invertid en una Trunki

Puede que a primera vista parezcan caras, pero una maleta Trunki te salva la vida cuando se trata de entretener a los más pequeños en una cola larga. Además, si la puerta de embarque queda un poco lejos, pueden montarse en ella y te ahorras que esas piernecitas se cansen demasiado. ¡Ya me estoy imaginando una versión con mando a distancia!

2. Planead el vuelo en etapas de 15 minutos

Para un trayecto de tres horas se necesitan unas diez actividades para entretener a un niño pequeño, ya que los primeros y últimos 15 minutos podéis pasarlos mirando por la ventana durante el despegue y el aterrizaje. Para que se distraigan no hay nada como la revista de Los Lunis, su cuento favorito, un cuaderno para colorear, cartas, tentempiés, etcétera. Raramente necesitaréis las diez (y más si conseguís que se duerman), pero más vale que sobre que no que falte.

3. Compraos un DVD portátil

Sin duda alguna, todos los padres se ponen de acuerdo en la necesidad de invertir en un DVD portátil –o de llevarse el ordenador portátil. Los dibujos y las películas ocupan un buen rato del vuelo y a la vez dan un poco de descanso a los padres.

4. Premiadles con regalos

Envolved juguetitos que podáis darles como premio por portarse bien cada media hora o una cosa así (¡esto también incluye las actividades!). No hace falta que sean cosas caras e incluso podéis reciclar juguetes viejos que el niño ya haya olvidado (sí, ¡soy ahorradora!). Los peluches pequeños de animales son una gran idea, igual que los juguetes de cuerda, que pueden moverse por la mesa plegable.

5. Haceos con juegos y aplicaciones infantiles para el teléfono móvil u ordenador portátil

Bajaos algunos juegos para niños o aplicaciones aptas para niños en el teléfono móvil (si disponéis de un aparato que pueda ponerse en modo avión durante el vuelo).

6. ¡Toma pegatinas!

Las pegatinas son geniales para entretener un rato a los niños. Una botella de agua vacía para decorar bastará.

7. No olvidéis el cojín

Los más pequeños pueden sentarse en un cojín para ver mejor por la ventana, mientras que a los más mayores les costará menos dormir con uno. Una manta también es una buena idea, ya que es algo que conocen, les reconfortará y mantendrá calentitos si hace fresco en la cabina.

8. Tened a mano caramelos

El aterrizaje puede causar molestias en el oído. A los bebés a menudo se les da un biberón para que chupen y traguen. Pasa lo mismo si les dais una piruleta (sin azúcar, a poder ser) a vuestros hijos durante el despegue y el aterrizaje. Y además les distraerá.

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9. Comida para rato

Ofrecedles algo que tarden más en comerse. Un paquete de pasas es ideal porque tienen azúcares naturales. Y aunque los caramelos son un gran chantaje (¡y estoy totalmente a favor de chantajear!), os aviso: intentar mantener quieto en un asiento a un niño que ha comido demasiado azúcar puede ser un gran reto.

10. ¡Cuidado con la “policía del avión”!

Un truco ingenioso es prevenir a los niños contra la “policía del avión”, siempre en búsqueda de niños que se portan mal a los que no se les permite volar. No estoy sugiriendo que les deis un susto de muerte (y la verdad es que nunca explicamos a nuestro hijo qué hacía la policía del avión cuando cazaba a un niño malo), pero a mí me fue muy bien para que mi retoño dejara de subirse a los asientos, de jugar con la mesa plegable y de dar patadas al respaldo de delante y todas esas cosas que a los otros pasajeros tanto les gustan.

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